jueves, 11 de junio de 2026

Famara

Me sigo preguntando qué tiene Famara para que todos la recordemos. Quizá por su nombre, que evoca tan sonoramente a una mujer. O quizá simplemente es un lugar que nos guarda todos los recuerdos de las visitas previas y lo que éramos entonces en cada época, la viviencias que tuvimos alrededor de cada una. 
Y al ver su risco y sus aguas turbulentas nos llega su imagen tan característica, y nos llegan todos esos recuerdos que nos ha guardado para nosotros, nos los regala en cada visita y nos invita a pensar en el paso de los años, en lo que hemos dejado atrás, y nos hace conscientes de que el tiempo que nos queda es precioso y hay que aprovecharlo.

miércoles, 10 de junio de 2026

el indigente (continuación de La Cámara)

Te sales del círculo donde está la organización invisible de la sociedad, la tela de araña que nos une de forma silenciosa, y ya no hay manera de entrar por uno mismo.

Sea la causa que sea, de repente te ves un día en la calle. Debe ser terrible. Las adicciones al alcohol, o a otras drogas, la pérdida de un empleo y la ruina económica. Muchas gente está al borde de terminar así.

Sigue bañándose desde hace muchos años en las canteras por la mañana. Sigue llevando todas sus pertenencias en un carrito de bebé. Una vez lo vi sin una rueda en el carro y llevaba una prenda de ropa enrollada haciendo la vez de rueda. Hace poco lo vi con un carro que tenía las cuatro ruedas y me alegré montón. Hasta le vi mejor cara. 

sábado, 23 de mayo de 2026

la cobardía

Cada uno es libre de tener miedo y de ser cobarde cuando quiera. Cada uno sabrá sus fuerzas y los riesgos que quiera asumir en cada momento de su vida.

Pero la cobardía disfrazada de cordialidad con esos que todos sabemos que están siendo unos hijos de puta con otras personas es una cobardía un poquito rastrera, y probablemente no exenta de falta de honestidad con uno mismo ni de un montón de hipocresía.

miércoles, 6 de mayo de 2026

la muerte

¿Has imaginado alguna vez el día de tu muerte? El día en que estés en una cama y sepas que en algún momento dejarás de existir y que ya no hay marcha atrás. Puede que sea así o puede que sea en un accidente y te dé tiempo a pensar unos segundos, quizá unos minutos, en que aquello se acabó. Pensar en lo que queda aquí, pensar en lo que has vivido o dejado de vivir. Y sentir el sufrimiento, el dolor quizá, con suerte te puede tocar con analgésicos. 

jueves, 9 de abril de 2026

 Siguieron hablando un rato más, mucho más de lo que pensaban porque a los dos se les hizo un poco tarde para volver a sus trabajos. Así suelen ser los primeros momentos de una relación, esos primeros momentos en que todo es perfecto, todo tiene el filtro de lo nuevo, lo no juzgado, la poca intención de juzgar, quizá el momento en que estamos más en contacto con la libertad del otro ser, cuando no queremos cambiar nada porque todo nos resulta asombrosamente coincidente con cómo somos nosotros, como si nunca hubiéramos conocido a nadie igual, a nadie que mereciera nuestro amor incondicional. Así son los inicios, no me atrevo a decir si eso es más real o menos que cuando se pierde la paciencia y todo se tuerce, y donde veíamos todo perfecto ahora enfocamos con nuestra vista tropiezos y dificultades. Igual todas las relaciones sólo consisten en eso, en caerse bien cuando no nos conocemos primero y en caerse mal cuando nos conocemos algo, y sólo se diferencian unas y otras en el momento en el que cada persona decide bajarse del carro, unas personas lo hacen antes y otras después, y esas mismas personas a lo largo de su vida unas veces se bajan antes y otras después. Probablemente la experiencia lleve a saber bajarse del carro en el momento exacto en el que el sufrimiento empieza a no ser rentable. 


sábado, 3 de enero de 2026

los primos

GRACIAS por el recibimiento que me han hecho. Me he sentido super acogido en todo momento por todos.

Chevi, desde el "cum on feel the noise" del primer minuto me ganaste. Gracias por todo lo que me has contado.

May, eres auténtica, y eso hoy día es difícil de encontrar. No te conozco pero me pareces una tía luchadora.

Rubén, me encanta escuchar cómo hablas de forma tan serena. Espero conocer algún día a Laura.

Llanos, no pierdas nunca esa sonrisa cuando hablas, las expresiones de tu cara son una obra maestra de la naturaleza.

Rafa, te has dejado querer desde el minuto uno. Y es fácil quererte. Entiendo ahora a Lidia.

María, has sido super amable y atenta conmigo. Ojalá pronto estés de vuelta con tu familia, te lo estás currando.

Maite, tenía mucha curiosidad por conocerte, y me he quedado con ganas de más. Gracias por buscar hueco para compartir, me ha llegado. La próxima vez me siento entre tú y Chevi, los tres, para aprender de ustedes, de verdad lo digo.

Adol, da gusto verte con tu familia. Mucha envidia pero muy sana.

Maricarmen y Lidia, qué hermanas... Desde mi tierra siento su relación diaria. Su amistad. Con Maricarmen estos días han sido increíbles.

Lidia, qué suerte haberte conocido. Ver cómo cuidas tanto la amistad con tus primos. Ver cómo valoras y cuidas la amistad. Me vuelvo más enamorado de ti, para que lo sepan los demás. El resto entre nosotros.

No tengo palabras para describir lo que siento viendo tanta unión entre primos. Hasta he pensado en plagiar la idea con los míos. Luego pienso en la pereza que les daría a algunos y se me quitan las ganas. 


Y me he enamorado de Albacete.
No sé qué pasará en los próximos años pero lo de esta semana es irrepetible y siempre estará en mi corazón.

Un abrazo bien apretado de los que me gusta dar cuando así lo siento.

jueves, 18 de diciembre de 2025

el tren

Era un día cualquiera de llovizna en la ciudad de Santiago de Compostela en la que un canario piensa en su clima natal mientras regaña los ojos por el agua en vez de por el sol. 

El andén estaba lleno de personas vestidas con colores oscuros y sin un ápice de piel a la vista.

La pantalla decía que nuestro tren llegaría en cuatro minutos. Con puntualidad fuimos subiendo al tren y dirigiéndonos a nuestro asiento específico. 14A y 14B. Es un ejemplo, no recuerdo el número. Una revisora pasó y comprobó los billetes, pero sólo a los que sabía que acababan de subir, su móvil le decía qué asientos eran los nuevos ocupados.

Había gente de lo más variopinta en todo lo que se puede ser variopinto. Vestimenta, procedencia, unos trabajando, otros durmiendo, otros chateando. 

El tren iba lleno. Cuando en una estación bajaban algunos, otros tantos subían, y volvía la revisora a por ellos. Soy fan del trasporte público, siempre me levanta mucha curiosidad cómo está organizado, sea cuál sea y sea donde sea.

El billete lo habíamos comprado un mes antes. Cada uno de los destinos de todas aquellas personas estaba escrito de alguna manera desde hace mucho tiempo. La organización y la gestión mueven el mundo. El mundo que una vez se paró por una enfermedad contagiosa. Han pasado años y yo sigo incrédulo de cómo fuimos capaces de pararlo todo en seco y luego reanudarlo.